Pedro recuerda que cada persona ha recibido un don para servir a otros como fiel mayordomo de la gracia de Dios. Los dones no fueron dados para guardarlos, ni para levantar el nombre de alguien, sino para que Dios sea glorificado por medio de Jesucristo. Dios toma pasiones, habilidades, experiencias, trabajos, palabras de ánimo y corazones dispuestos, y los pone en acción para amar a las personas y llevar misión.
Dios mostró esa verdad en Honduras por medio de un equipo que no tuvo que planear cada detalle. Los devocionales de cada mañana se conectaron unos con otros porque Dios estaba obrando en cada persona. El ministerio de la Voz, la escuela en Puerto Cortés y el Centro Timoteo revelaron que Dios está levantando estudiantes con habilidades de costura, soldadura, computación y tecnología, pero también con esperanza y con la oportunidad de conocer a Jesús.
La necesidad de las familias mostró que una canasta de comida puede ser mucho más que comida. Dios permitió que personas llevaran huevos, carne, frutas, vegetales y provisiones a hogares donde una abuela no sabía de dónde vendría el siguiente alimento. El amor de Cristo se hizo visible cuando un pastor, que tampoco tenía mucho, sacó de su propio dinero para darlo a una familia. La gratitud por lo que Dios ha dado abre las manos para bendecir a otros.
Dios también usa los dones en lugares que parecen pequeños. Una clase de autodefensa, una conversación de consejería, una lección improvisada sobre Jonás, un partido de fútbol, una capacitación para maestros y equipo de barbería se convirtieron en oportunidades para discipular. Dios no necesita que todo esté perfecto antes de usar a alguien. Dios busca disponibilidad. La historia de Jonás con los niños nació de materiales encontrados y de personas que dijeron, “Aquí estamos. Utilízanos con lo que tenemos.”
Isaías responde, “Aquí estoy yo, envíame a mí,” y Filipenses declara que Dios produce tanto el querer como el hacer. Dios formó un equipo con edades, historias, idiomas, culturas y capacidades diferentes, como un reflejo del cuerpo de Cristo. El miedo, el dolor físico, la falta de experiencia y salir de la zona de comodidad no tienen la última palabra cuando Dios llama. Dios da fuerza para hacer algo asustado, difícil y fuera de lo cómodo.
Cristo da la razón más profunda para servir. Jesús dio su vida, perdona el pecado y llena a su pueblo con dones para que otros sean bendecidos. La mesa de comunión llama a responder con obediencia, diciendo sí a lo que Dios ponga delante, tanto en Honduras como en el vecindario, el trabajo y la familia.
Key Takeaways
- 1. Los dones existen para servir
Pedro presenta los dones como una administración de la gracia de Dios, no como una posesión privada. La habilidad de hablar, enseñar, escuchar, construir o cuidar adquiere su propósito cuando fortalece a otra persona. Dios recibe gloria cuando sus hijos usan lo recibido para hacer visible a Cristo. [29:10]
- 2. Dios usa disponibilidad, no perfección
La lección de Jonás no nació de un plan perfecto, sino de una necesidad, algunos materiales y corazones listos. Dios puede usar lo que alguien ya tiene en sus manos cuando esa persona deja de esperar las condiciones ideales. La disponibilidad humilde abre espacio para que Dios haga más de lo esperado. [48:40]
- 3. La compasión comparte lo que posee
El pastor Juan dio de su propio dinero en medio de una necesidad que quebrantó el corazón. El amor de Dios no se limita a sentirse triste ante el dolor ajeno, sino que se mueve hacia la persona con lo que puede dar. La generosidad revela confianza en que Dios sigue siendo proveedor. [43:26]
- 4. Dios llama fuera de la comodidad
El temor, las limitaciones físicas y la inseguridad pueden convertirse en excusas muy reales, pero no son más grandes que la gracia de Dios. Dios no desprecia la debilidad de quien responde, sino que muestra su fortaleza por medio de ella. La obediencia muchas veces comienza antes de sentirse listo. [1:12:47]
Youtube Chapters
- [00:00] - Welcome
- [27:54] - Aumentar la llama y los dones
- [28:47] - 1 Pedro 4:10-11
- [30:27] - Devocionales y misión en Honduras
- [31:40] - La escuela y sus estudiantes
- [33:36] - Testimonios, capacitación y consejería
- [36:14] - Bautismos y celebración de decisiones
- [38:57] - Distribución de alimentos
- [41:44] - Una familia en necesidad
- [44:13] - Pastores y comunidades en la montaña
- [46:17] - El Centro Timoteo y los niños
- [49:19] - Dones prácticos para discipular
- [56:33] - Dios está en los detalles
- [1:01:53] - Testimonios del equipo misionero
- [1:22:32] - El llamado a decir sí
- [1:24:09] - Comunión y entrega a Cristo