Dios ha elegido habitar en nuestra humanidad frágil. Aunque nuestros cuerpos son temporales y se desgastan, llevamos dentro el tesoro invaluable de Su presencia y Su imagen. Esta verdad nos recuerda que el poder que se manifiesta en nosotros es divino, no propio. Nuestra fragilidad no es un obstáculo para Dios, sino el escenario perfecto para que Su gloria resplandezca. [03:03]
Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. (2 Corintios 4:7 RVR1960)
Reflexión: Considera las limitaciones o fragilidades que sientes en tu propia vida, ya sean físicas, emocionales o espirituales. ¿De qué manera podrías ver estas áreas no como impedimentos, sino como oportunidades para que el poder de Dios se manifieste más claramente?
La vida cristiana no está exenta de presiones y adversidades. Pueden llegar aflicciones, persecuciones y temporadas de ser derribados. Sin embargo, la promesa de Dios es que en medio de todo ello, nunca estamos desamparados ni llegamos a ser destruidos. Su presencia sostiene y Su vida se manifiesta precisamente a través de nuestras luchas. [04:25]
Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos. (2 Corintios 4:8-9 RVR1960)
Reflexión: Piensa en una situación actual o pasada donde te hayas sentido "derribado". ¿Cómo puedes discernir, al mirar atrás, la fidelidad de Dios que te sostuvo y evitó que fueras "destruido"?
Existe una tensión constante entre nuestro deseo espiritual de seguir a Dios y las limitaciones de nuestra naturaleza humana. Como los discípulos en Getsemaní, nuestras mejores intenciones a menudo se ven superadas por nuestra debilidad carnal. Reconocer esta lucha es el primer paso hacia depender de la gracia de Dios y no de nuestra propia fuerza. [26:58]
Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. (Mateo 26:41 RVR1960)
Reflexión: ¿En qué área de tu caminar con Dios experimentas más agudamente la brecha entre tu "espíritu dispuesto" y tu "carne débil"? ¿Qué práctica de "velar y orar" podrías implementar para fortalecer tu dependencia de Cristo en esa área?
La humanidad siempre ha buscado escapar de la muerte y encontrar la juventud eterna, desde mitos antiguos hasta los esfuerzos tecnológicos modernos. Estas búsquedas, aunque comprensibles, están destinadas al fracaso porque apuntan a preservar el vaso de barro y no a beber del agua viva que solo Cristo ofrece para el alma. [24:55]
Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:14 RVR1960)
Reflexión: ¿Hacia dónde o hacia quién te inclinas instintivamente en busca de satisfacción, propósito o vida? ¿Cómo podrías acudir más conscientemente a Jesús como tu única "fuente de agua viva" esta semana?
Nuestra perspectiva determina nuestra experiencia. Si miramos solo las circunstancias visibles y temporales, podemos desanimarnos fácilmente. Pero se nos invita a ajustar nuestra mirada para contemplar las realidades eternas e invisibles que Dios está obrando. Esta leve tribulación momentánea está produciendo un peso eterno de gloria que sobrepasa todo sufrimiento. [29:22]
No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2 Corintios 4:18 RVR1960)
Reflexión: ¿Qué "cosa visible" o circunstancia temporal está demandando la mayor parte de tu atención y ansiedad? ¿Qué paso práctico puedes tomar para elegir deliberadamente "mirar" hacia la realidad eterna y las promesas de Dios en medio de ello?
Segunda de Corintios 4:7–18 expone la paradoja de llevar un gran tesoro en vasos de barro: cuerpos frágiles que albergan el poder y la presencia de Dios. El pasaje contrasta la debilidad externa con la fortaleza interior, afirmando que las pruebas, la persecución y el desgaste físico no anulan la manifestación de la vida de Cristo en los creyentes. La imagen del vaso de barro recuerda la creación del hombre del polvo y, al mismo tiempo, subraya que la excelencia del poder pertenece a Dios y no al contenedor humano. En ese movimiento, la muerte que los creyentes llevan en su carne permite que la vida de Jesús se revele en otros.
El texto sitúa esta realidad en el contexto de sufrimientos históricos: hambre, cárcel, tortura y martirio marcaron a los primeros creyentes, mientras la fe activa y la proclamación se sostienen en la convicción de la resurrección. La frase “creí, por lo cual hablé” conecta una fe que se confiesa con una misión que habla y actúa; la vida y las obras deben testificar lo que las palabras intentan declarar. La resurrección de Cristo aparece como el fundamento que valida la esperanza y transforma la práctica pastoral y misionera.
El pasaje distingue entre lo visible y lo invisible: lo visible es temporal y perecedero; lo invisible, eterno y digno de atención. Frente a la búsqueda moderna de juventud y longevidad mediante ciencia y artimañas, la Escritura ofrece la fuente de agua viva que satisface de verdad y renueva el interior día tras día. La narración de la mujer samaritana y el recuerdo de Moisés en la roca presentan a Cristo como la fuente que da vida eterna, no un remedio temporal.
Finalmente, la llamada a la vigilancia y al sacrificio marca la ética cristiana: morir a uno mismo como grano que cae en la tierra produce mucho fruto. El seguimiento exige desear el bien del otro del mismo modo que se desea el propio; amar sacrificialmente revela la prioridad divina por las almas. La exhortación culmina en una invitación a permanecer en la vid verdadera para que, aun en cuerpos frágiles, florezca un tesoro eterno que redima y prospere a otros.
Segunda Corintios 4 16, por tanto, no desmayemos antes, aunque en este hombre exterior se va desgastando, el interior, obstante, se renueva día a día, y no necesitas pagar 2000000 al año para buscar eso. Solo confía en Cristo, y él te dará la siguiente diapositiva, Ponce de León nuevamente, no necesitas una fuente de juventud también, de eterna juventud, hay una fuente de agua viva. Siguiente, por favor.
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#RenovacionInterior
Aquí Pablo da a notar esta atención, pero Bueno dice que, primeramente, tenemos este tesoro en vasos de barro, lo cual sirve de una analogía, una alegoría, una parábola de nuestros cuerpos, ¿no? Que están hechos de de material orgánico, por así decirlo, a base de carbono, eso quiere decir orgánico, está hecho, compuesto a base de carbono, que es tierra, es material de la tierra, dios nos formó del polvo. Sin embargo, nos dio aliento de vida, y tenemos este cuerpo que es tan fascinante,
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#VasosDeBarro
el cual dios nos formó con la genética y todos los órganos que tenemos, y es un vaso frágil en cierta forma. Como muchos de ustedes saben, estamos a un paso de estar del otro lado, la vida es muy frágil, sin embargo, dios y el poder de dios se manifiesta en este vaso frágil, en estos vasos de barro. Es un tesoro muy grande porque llevamos la imagen de dios en nuestro ser.
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#TesoroEnFragilidad
porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria, no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, sujetas al tiempo, efímeras, pasajeras, pero las cosas que no se ven son eternas, y eso es lo que tenemos que buscar.
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#BuscarLoEterno
Y esto es algo clave, que Pablo era cristocéntrico, él volvía a la esencia del evangelio y al fundamento, que es la resurrección de Cristo. En la siguiente diapositiva podemos ver esa tumba, y este es el punto en el cual, tal vez, yo podría decir que donde mi fe parte, porque la resurrección de cristo valida todo lo que dijo y todo lo que hizo.
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#ResurreccionValidaLaFe
y él escribió esto, él él dice, no tienes un alma, eres un alma, tienes un cuerpo. Somos un alma y tenemos este cuerpo que dios nos ha dado, que es un vaso frágil, en el cual dios puede habitar, si lo permites, si permites que Cristo entre en tu corazón.
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#EresAlma
Cristo nos mostró el patrón, él es el patrón que tenemos que seguir, él es la forma de ser que tenemos que imitar y ser, y actuar de una forma cristiana, como verdaderos cristianos, sacrificándonos los unos por los otros por amor. Por amor a dios, Cristo condensó la ley y los profetas, la resumió en estos 2 mandamientos, y ustedes las conocen. Amarás al señor tu dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu cuerpo, con toda tu alma, y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Es fácil decirlo, muy difícil hacerlo.
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#AmarComoCristo
Es interesante, porque yo no sabía que tenían esta imagen acá, en donde dice sin filtros. Es un pequeño retoño de una planta creciendo, y es lo que nuestra vida puede ser en Cristo. Toda rama que se corta del árbol de la vida muere, porque nosotros, en nuestro propio ser, no somos autónomos, no tenemos vida. Sin embargo, si nos conectamos a la vid verdadera, quien es Cristo mismo, encontramos esa fuente de agua viva que nos lleva a la vida eterna. Si bien en un vaso frágil de barro, pero un gran tesoro en sí. Oremos esta mañana para cerrar.
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#ConectadosALaVid
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