La oración no se trata de nuestra elocuencia, sino de nuestra perseverancia. No es cuestión de impresionar a Dios con palabras grandilocuentes, sino de permanecer en Su presencia con confianza y persistencia. La importunidad es un atrevimiento sinvergüenza, nace de saber que tenemos un Padre bueno que nos escucha. Es insistir, no para torcer el brazo de Dios, sino porque creemos firmemente en Su bondad. Se trata de quedarse y regresar hasta que Él responda o alinee nuestro corazón.[15:46]
Lucas 11:8 (RVR1960)
Os digo, que aunque no se levante a darle por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.
Reflection: ¿En qué área específica de tu vida sientes que Dios te está invitando a persistir en oración con una confianza audaz, y qué paso práctico puedes tomar esta semana para cultivar esa perseverancia?
Es crucial entender que Dios no es como el amigo dormido de la parábola, renuente y molesto. Nuestro Padre celestial nunca duerme ni se adormece; Él siempre está atento. Él no responde a regañadientes, sino con gusto y por amor. Él no protege Su comodidad, sino que se inclina hacia nuestra necesidad. Acercarnos a Él en oración nunca es una molestia; es una invitación que Él disfruta.[10:05]
Salmo 121:3-4 (RVR1960)
No dejará que tu pie resbale; no se adormecerá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.
Reflection: ¿De qué manera la idea de que Dios podría verme como una carga ha influido silenciosamente en mi vida de oración, y cómo puedo comenzar a renovar mi mente con la verdad de que Él se goza en escucharme?
Dios es demasiado bueno para engañar a Sus hijos con sustitutos peligrosos. Él no nos dará algo que parezca una bendición pero que en realidad nos envenene o destruya. A menudo, en nuestra desconfianza, tememos que al pedir algo, Dios nos dará una prueba difícil en su lugar. La verdad es que si le pedimos pan, Él no nos dará una piedra; podemos acudir a Él con total tranquilidad.[24:22]
Lucas 11:11-12 (RVR1960)
¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Reflection: Piensa en una petición reciente que hayas tenido miedo de hacerle a Dios. ¿Qué creencia sobre Su carácter necesita ser confrontada con la verdad de que Él da buenas dádivas a Sus hijos?
A veces, con todo nuestro corazón, pedimos piedras creyendo que son panes, o serpientes pensando que son peces. Nuestro discernimiento es limitado y no siempre sabemos pedir lo que más nos conviene. Un "no" de Dios puede ser el acto más amoroso y protector, evitándonos un daño que no podemos ver. Él es fiel para negarnos lo que deseamos si eso que deseamos nos va a destruir.[25:28]
Santiago 4:3 (RVR1960)
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Reflection: Reflexiona sobre una oración no respondida en tu pasado. ¿Cómo puedes abrirte a la posibilidad de que el amor de Dios pudo haberse expresado a través de esa negativa, protegiéndote de algo que parecía bueno?
El regalo supremo de Dios en respuesta a la oración no es siempre el cambio de circunstancias que pedimos, sino la dádiva de Su presencia con nosotros a través del Espíritu Santo. Él nos consuela en la necesidad, nos convence de pecado y guía nuestras oraciones. Mientras esperamos, Él nos acompaña; cuando no sabemos qué pedir, Él intercede por nosotros. Dios nunca niega Su compañía, incluso cuando Sus respuestas tardan.[30:12]
Lucas 11:13 (RVR1960)
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Reflection: En medio de una petición pendiente, ¿cómo puedes intencionalmente buscar y valorar la consoladora presencia del Espíritu Santo como la respuesta fundamental de Dios para ti en este momento?
La enseñanza parte de la petición de los discípulos: "enséñanos a orar", y desarrolla una lección sobre perseverancia, confianza y la naturaleza del Padre celestial. A través de la parábola del amigo que llama a medianoche, la narración describe una visita inesperada (la necesidad), un anfitrión sin recursos y un amigo reacio que finalmente cede por importunidad; ese contraste deja claro que Dios no es el amigo dormido ni renuente, sino un Padre atento y bueno. Se explica la importunidad no como manipulación, sino como persistencia audaz y confiada: pedir, buscar y llamar en tiempo presente continuo que forma actitudes de dependencia, intencionalidad y perseverancia en la oración.
La explicación compara la ayuda humana —donde se cede por presión, se protege la comodidad y se entrega lo mínimo— con la ayuda divina, que responde con gusto, por amor y con lo mejor. Usando imágenes de pan, piedra, pescado, serpiente y huevo, se subraya que Dios no sustituye con bienes peligrosos o inútiles; más bien, concede lo que conviene y lo que edifica. Esa bondad incluye, por encima de todo, la dádiva del Espíritu Santo: la mejor respuesta no siempre cambia circunstancias, pero asegura compañía, consuelo, convicción de pecado y ayuda para orar como conviene.
La enseñanza recuerda también el ejemplo de Jesús en Getsemaní y la parábola de la viuda persistente para mostrar que la perseverancia en la oración sostiene el corazón cuando las circunstancias no se alteran de inmediato. Orar implica quedarse, no apresurarse, y confiar en que la historia definitiva —la obra consumada en la cruz— abrió acceso al trono de la gracia. Por eso la invitación concluye en una práctica concreta: seguir pidiendo, buscando y llamando, pedir la presencia del Espíritu y acudir los unos a los otros para sostenerse en oración hasta ver la obra del Padre o un cambio en el propio corazón.
Amén, vamos a volver a orar, vamos a pedir que el gozo del señor caiga en medio de nosotros, ¿sí? Que el señor les dé energía. Miren, al final del día, ya son el primer servicio, yo amo al que me ama y me hay el que temprano me busca, dice la palabra, así que hey, agárrense de esa promesa. Muy buenos días, ¿cómo están? Bien. Ah, eso estuvo mejor. Miren, hoy estamos terminando, hoy terminamos esta pequeña serie,
[00:00:07]
(28 seconds)
#OracionConGozo
una pequeña serie acerca de la oración que le llamamos, enséñanos a orar, y y es una pequeña serie, ¿saben por qué? Porque al final del día, déjenme contarles algo, yo antes de que comenzara la iglesia, teníamos un grupo en casa, y en el grupo en casa era un grupo bien particular, había de todo un poco en ese grupo, pero habían un par de personas que eran entrenadores personales, de ahí llegaban, ellas eran entrenadoras personales, sus novios eran entrenadores personales, ahí estaban todos cuadrados, y y era la época donde yo no hacía nada, ¿verdad? Y me recuerdo que que una vez le dije a una de ellas y le digo, Ala, pero es que, ¿qué pilas usted? Es que yo no sé cómo le hacen, es que, ¿cómo le hacen? Y me dice,
[00:00:35]
(42 seconds)
#EnsenanosAOrar
lo hacemos, o sea, o sea, nos levantamos y vamos al gimnasio y ya se acabó. Algo así es la oración. Sí, podemos seguir un tiempo aprendiendo más acerca de la oración y podemos aprender de los diferentes tipos de oración y podemos aprender de la oración intercesora y podemos Pero al final del día va a llegar un momento donde toca levantarnos o todo lo contrario, postrarnos y orar, YYYYE ir aprendiendo así poco a poco, y y de eso se trataba un poquito esta serie. Sí, enséñanos a orar.
[00:01:17]
(34 seconds)
#OrarEsPractica
El el llamado que los discípulos le hicieron al señor Jesucristo, el señor respondió, y y que nos enseñe a nosotros algo. ¿Y saben? Ese algo es que todos nosotros, todos, tú y yo, todos nosotros, los discípulos luchamos muchas veces con la oración. Bien. Pero podemos aprender. Podemos mejorar, podemos trabajar en ello YYY aprender comienza y miren lo de las primeras cosas que comience a reconocer que llegamos delante de la presencia de dios, el dios soberano, el dios del universo, el dios todopoderoso, pero llegamos delante de la presencia de nuestro padre.
[00:01:51]
(39 seconds)
#OracionComoHijos
Nuestro padre bueno, que nos invita a entrar confiadamente delante de él. Sí, es un dios justo, es un dios soberano, pero también es un padre celestial bueno, que le agrada que sus hijos se acerquen a él con confianza. Ahora, ya hemos venido hablando de varias cosas, pero hoy vamos a hablar de una que nos cuesta. Y es que, ¿saben? Qué fácil es orar cuando todo va bien, ¿o no? Y cuando yo oro y veo la respuesta de dios inmediatamente, qué fácil es orar, ¿sí o no?
[00:02:31]
(33 seconds)
#ConfianzaEnPadre
Pero cuando yo oro y pareciera que no pasa nada, y oro y pareciera que dios no responde, ¿sí? Ahí es donde la oración se pone un poquito un poquito difícil, porque a veces tenemos necesidad y pareciera que dios está tomando su tiempo, ¿sí? Como que dios está tomando su cafecito y nos dice, sí, sí, déjame terminar con esto y ya te voy a atender, mi hijo, para que así lo sintiéramos, lo sentimos a besos, a veces y muchos, ¿saben? No oran por por falta de fe. No es que nos falte la fe, muchos dejan de orar por cansancio, por confusión o porque de alguna manera hasta se sienten un poco decepcionados en cuanto a la oración.
[00:03:03]
(41 seconds)
#PerseveraEnLaOracion
Entonces, pensemos por eso de, en eso un momentito. Primero, ¿quién es el visitante inesperado? ¿Quién es la visita inesperada? Un problema, un problema, una necesidad. La visita inesperada es nuestra necesidad. Muchas veces llega inesperada, muchas veces nos agarra desprevenidos y a veces creíamos que todo estaba bien, que teníamos todo bajo control y algo pasa, algo que no esperábamos que nos viene a incomodar y que nos viene a robar la paz.
[00:06:45]
(32 seconds)
#NecesidadInesperada
Después tenemos al anfitrión que ahora tiene una necesidad, ¿quién es el anfitrión? No, qué tímidos vinieron hoy, de verdad que sí. Somos nosotros, sí, el anfitrión soy soy yo, algo se presentó, no sé qué hacer, sí. Y no puedo resolverlo solo, simplemente no tengo los recursos para hacerlo y de repente me encuentro en una posición donde necesito pedir ayuda, necesito ayuda desesperadamente y estoy dispuesto a hacer lo que sea y a molestar a quien sea para poder suplir esa necesidad.
[00:07:17]
(39 seconds)
#ReconoceTuNecesidad
I'm an AI bot trained specifically on the sermon from Feb 18, 2026. Do you have any questions about it?
Add this chatbot onto your site with the embed code below
<iframe frameborder="0" src="https://pastors.ai/sermonWidget/sermon/teach-pray-god-good-things" width="100%" height="100%" style="height:100vh;"></iframe>Copy