Dios es quien produce en nosotros tanto el querer como el hacer por su buena voluntad. A veces sentimos el impulso de regresar a casa o de profundizar en nuestra fe, y debemos reconocer que ese deseo es un regalo divino. No importa si te sientes lejos, seco o con hambre de más; esa inquietud en tu corazón es la voz del Padre llamándote. Él no solo despierta el anhelo, sino que también provee las herramientas necesarias para que ese deseo se convierta en una realidad práctica. Al dar el primer paso, participas en la obra que Él ya comenzó en ti. [04:13]
Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. (Filipenses 2:13)
Reflection: ¿En qué área de tu vida sientes hoy ese "querer" de parte de Dios, y qué pequeña acción podrías tomar para permitir que Él produzca también el "hacer"?
Jesús no esperó a que Pedro estuviera en el templo para encontrarse con él; lo buscó en la orilla del mar, en el borde de su antigua vida. La gracia no exige que tengas todo descifrado o tu vida en orden antes de salir a tu encuentro. Dios te busca en tu realidad emocional y espiritual, justo en el lugar donde te encuentras hoy. No necesitas fingir una perfección que no tienes para ser digno de su presencia. Su amor te alcanza en tu debilidad para luego guiarte hacia donde Él desea llevarte. [23:03]
Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. (Juan 21:4)
Reflection: Si hoy pudieras ser completamente honesto con Dios sobre tu estado emocional actual, ¿qué le dirías sobre el lugar donde te encuentras espiritualmente?
Es posible estar activo, trabajando duro y rodeado de otros, pero sentirse profundamente vacío y cansado. A veces, en medio de nuestra rutina y esfuerzos, perdemos de vista que el Señor está presente en la orilla de nuestras circunstancias. Él no se acerca para regañarnos por nuestra falta de visión, sino para ofrecernos una dirección nueva y llena de provisión. Basta con que un corazón reconozca su obra para que la fe se vuelva contagiosa entre los que nos rodean. Abre tus ojos hoy para ver su mano actuando en los detalles más sencillos de tu día. [27:31]
Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. (Juan 21:7)
Reflection: Al observar tu rutina de esta semana, ¿en qué momento o detalle cotidiano puedes identificar la presencia de Dios, aunque antes te haya pasado desapercibida?
Jesús restauró a Pedro no a través de reclamos, sino a través de una conversación íntima sobre el amor. Al preguntar tres veces "¿me amas?", el Señor permitió que Pedro fuera honesto sobre su capacidad de amar después de haber fallado. Jesús está dispuesto a bajar hasta donde tú estás y encontrarse con tu realidad, sin importar cuántas veces hayas sentido que no diste la talla. No necesitas presentarte como un superhéroe de la fe; la honestidad es la puerta hacia una relación renovada. Él acepta el amor que tienes hoy para transformarlo en algo mucho más profundo. [33:18]
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. (Juan 21:17)
Reflection: ¿Qué peso o sentimiento de culpa podrías entregarle hoy al Señor para permitir que Su gracia restaure tu confianza en lugar de intentar "reparar" tus errores por tu cuenta?
El llamado a servir a otros es una de las formas más poderosas que Dios utiliza para sanar nuestro propio corazón. Al cuidar de los demás, nuestro enfoque se desplaza de nuestras propias heridas hacia las necesidades de quienes nos rodean. El servicio no es una carga para pagar una deuda, sino una invitación a experimentar el amor de Dios en acción. Mientras trabajas para el Señor, Él trabaja en ti, reconstruyendo tu identidad y renovando tu propósito. No esperes a estar perfecto para servir; permite que el acto de dar sea parte de tu proceso de sanidad. [42:14]
Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. (Juan 21:15)
Reflection: ¿Quién es esa persona frágil o "cordero" en tu entorno a quien podrías servir esta semana, y cómo crees que ese acto de servicio podría ayudarte a ver a Jesús más de cerca?
Al comenzar el año se ofrece un llamado claro: Dios pone en el corazón el deseo de acercarse a Él y también da las herramientas para cumplirlo. Se distinguen tres situaciones entre los creyentes: quienes están lejos y desean volver, quienes permanecen pero sienten sequedad y pérdida de gozo, y quienes están en fuego y anhelan más. Para cada caso la comunidad propone pasos prácticos: congregarse intencionalmente, reavivar la escucha de la Palabra mediante un reto de lectura diaria, y usar el servicio como una vía concreta para restaurar y crecer en la fe.
La historia de Pedro en el Evangelio de Juan sirve de modelo pastoral. Después de negar a Jesús, Pedro vuelve a la barca —vuelve a lo conocido—, y allí Jesús lo encuentra: la gracia no espera perfección ni condiciones previas, va al encuentro donde la persona está. Jesús provee otra pesca milagrosa, restituye la relación con tres preguntas de amor y, de forma deliberada, le encomienda servir: apacienta a mis corderos, pastorea mis ovejas, apacienta mis ovejas. Ese llamado progresa en responsabilidad y en la restitución de identidad.
El servicio no es presentado como pago por el pecado ni como requisito para recibir gracia; más bien es el instrumento que Dios usa para reorientar corazones. Sirviendo, la mirada retrocede del yo hacia el otro, se experimenta el amor de Dios en acción, y se reconstruye la propia identidad en Cristo. Se invita a tomar pasos concretos según el lugar en el que cada uno se encuentre: desde involucrarse en un grupo de conexión hasta comprometerse en ministerios que cuiden y alimenten a otros creyentes. El seguimiento final es simple pero exigente: “Sígueme”. Donde hay deseo puesto por Dios, la iglesia ofrece dirección, prácticas y oportunidades de servicio para que ese querer se transforme en obra fiel y sostenida.
El llamado de Jesús nos muestra, y esto es lo que me encanta, a un dios que no está esperando perfección para invitarte a hacer de los suyos, que no está esperando que estés bien para que sea, para que puedas hacer algo por él. Dios puede trabajar, ojo, dios puede trabajar en ti mientras tú estás trabajando para él. Eso eso es lo que me encanta.
[00:41:54]
(26 seconds)
#DiosTrabajaContigo
no es pagar una deuda con el señor, no es tratar de limpiar la deuda con el señor, compensar por mis errores, porque me siento culpable o me siento avergonzado, o o algo solo para los que ya están limpios y fuertes, eso negaría el evangelio. Y solo recuerden, a estas alturas, Jesús ya murió y ya resucitó por Pedro. La gracia ya fue extendida, el llamado a servir viene desde una gracia entregada, no como una condición para aceptar esa gracia.
[00:37:00]
(37 seconds)
#ServirDesdeLaGracia
Porque, ¿saben? Y esta es la parte de la historia que a veces que a veces pasamos por alto, cuando el hijo regresa, se abraza con el padre y se pide, y y él le pide perdón, y el padre lo recibe, y hay un un momento increíble, pero no se queda eternamente abrazado al cuello de su padre. Eventualmente, el padre le dice, preparé una fiesta para ti, entra con mi familia, entra con mi pueblo, porque, ¿sabes? Restaurar tu relación con dios, tu relación vertical, tu relación con tu padre, también tiene una implicación de restaurar una relación con su pueblo, con su familia y con tus hermanos y con tu iglesia.
[00:05:05]
(37 seconds)
#RestauracionConLaFamilia
Y el verdadero punto que quiero hacer el día de hoy, este es el verdadero punto que quiero hacer el día de hoy, es que en este proceso de Pedro ser restaurado, 3 veces te negué, 3 veces soy restaurado por el señor, Jesús le hace una invitación, y la invitación es a servirle. Pedro, ¿me amas, señor? Tú sabes que te amo. Ok, miren cuál es el llamado. Entonces apacienta a mis corderos.
[00:34:24]
(31 seconds)
#ApacientaMisCorderos
Muchas veces, dios sana nuestro corazón, mientras dejamos de mirar no, de mirarnos tanto a nosotros mismos. La otra cosa que el servicio hace es que el servicio nos permite experimentar amor en acción. Nos Pedro le dice, Pedro, ¿me amas? Señor, tú sabes que te amo. Ok, entonces amá a otros. Entonces amá a otros, el servicio nos ayuda a sentir otra vez lo que decimos creer. Cuando servimos y amamos a otros, desinteresadamente, ojo, comenzamos experimentar la manera en que dios nos sirve y nos ama a nosotros desinteresadamente.
[00:39:14]
(47 seconds)
#AmorEnAccion
Y le dice, tú me amas, ya ya es entre líneas, tú me amas amando a otros. Le dice, tú te acercas a mí sirviendo a los míos. No importa dónde estés en el camino, esto ya es para nosotros, ya no, de Pedro, hay algo que puedes hacer. Apacentando a los corderos, pastoreando a las ovejas, apacentando a las ovejas. O sea, hay algo que puedes hacer, no importa dónde estés en el camino, y conforme lo hagas, hagas, vas a redescubrir tu amor y tu pasión por él.
[00:41:12]
(42 seconds)
#AmaSirviendo
aquí tal vez hay algo, y esa sola experiencia es lo suficiente como para abrir su corazón a la posibilidad de algo. He oído gente que estaba apartada del señor, y de repente alguien le dice, acompañame a servir. No, hombre, yo a la iglesia, es que ahorita no, no, hombre, vamos a ir a dar comida, y lo único que tenés que hacer es servir el plato de comida, y esa servida del plato de comida fue la puerta que dios usó para que comenzaran a regresar a él.
[00:11:33]
(30 seconds)
#SirveYRegresa
Y lo otro que que hace el servicio, número 3, es que el servicio reconstruye identidad. El servicio reconstruye identidad. Pedro, Pedro volvió a pescar, regresó a su identidad pasada. Pedro regresó AAA donde él se sentía que que valía, y Jesús lo llama a servir, diciéndole, no, no, hay una identidad YAA una identidad restaurada, hay una identidad nueva para ti. Pedro no volvió a servir para ocupar su tiempo, porque estaba desocupado o aburrido, sino para recordar, en parte, quién era en Cristo. ¿Saben? Cuando Pedro no sabía dónde estaba parado con Jesús Me encanta esto, y a veces se nos pasa de largo. Jesús lo invita a servir.
[00:40:15]
(58 seconds)
#IdentidadRestaurada
I'm an AI bot trained specifically on the sermon from Jan 20, 2026. Do you have any questions about it?
Add this chatbot onto your site with the embed code below
<iframe frameborder="0" src="https://pastors.ai/sermonWidget/sermon/service-tool-restoration-pt3" width="100%" height="100%" style="height:100vh;"></iframe>Copy