Nosotros vivimos recogiendo experiencias y conocimientos que moldean nuestra cosmovisión; por eso debemos discernir cómo pensamos para alinear nuestra mente con la verdad revelada en la Escritura. Nosotros reconocemos cuatro preguntas básicas que guían toda vida humana: de dónde venimos, hacia dónde vamos, quiénes somos y para qué estamos aquí. Nosotros afirmamos que venimos de Dios a través de Adán, que la imagen de Dios permanece en nuestro espíritu al nacer de nuevo y que la semejanza requiere trabajo continuo en nuestra mente. Nosotros confesamos que sólo por medio de Jesucristo volvemos al Padre, y que la oferta de salvación exige una respuesta de fe y confesión sincera.
Nosotros decimos con claridad que, aunque toda la creación testifica la existencia de Dios, la revelación personal y el encuentro con Cristo transforman nuestra condición: nacemos de nuevo y pasamos de muerte espiritual a vida verdadera. Nosotros entendemos nuestra identidad como criaturas de Dios llamadas a mucho más que religión externa; somos hijos, amigos, servidores y embajadores llamados a mantener relación con Dios. Nosotros vemos el propósito común de la creación: tener relación con Dios, y el propósito particular que se traduce en una misión personal hecha a la medida.
Nosotros declaramos que Dios nos diseñó como solucionadores de problemas para administrar la creación y expandir el reino de los cielos. Nosotros debemos practicar la disposición a resolver problemas pequeños donde estemos, porque la fidelidad en lo pequeño nos posiciona para oportunidades mayores y plataformas de influencia. Nosotros actuamos con amor que sabe odiar la maldad, con ira santa dirigida a destruir lo que separa al hombre de Dios, y con compasión que lleva a intervenir por otros. Finalmente, nosotros respondemos con disponibilidad: pedir sabiduría, ofrecer ayuda y dejar que Dios nos use para resolver problemas, sabiendo que esa vida de servicio multiplica nuestra influencia para hacer discípulos y establecer la cultura del reino aquí en la tierra.
Key Takeaways
- 1. Cuatro preguntas forman nuestra cosmovisión La forma en que respondemos a de dónde venimos, a dónde vamos, quiénes somos y para qué estamos aquí determina nuestras decisiones, prioridades y esperanza última. Analizar estas preguntas nos obliga a revisar presupuestos culturales y a someter la mente a la revelación de la Palabra. Al clarificar estas respuestas vivimos con propósito y coherencia espiritual. [05:11]
- 2. El nuevo nacimiento restaura la imagen Nacer de nuevo restituye la imagen de Dios en nuestro espíritu; la semejanza moral y mental surge al cultivar fruto del Espíritu y renovar el entendimiento. La salvación no es solo estadía futura, sino transformación presente que exige respuesta de fe y confesión. Vivir esta verdad cambia nuestra identidad y nuestro comportamiento. [07:07]
- 3. Somos solucionadores de problemas divinos Dios nos creó para administrar la tierra y resolver necesidades humanas como parte de la expansión de su reino; nuestro servicio práctico encarna el evangelio. Buscar problemas para arreglarlos demuestra amor efectivo y crea entradas para la evangelización y el discipulado. Al identificar necesidades cercanas actuamos conforme a nuestra vocación. [36:18]
- 4. Fidelidad en lo pequeño trae influencia Ser fiel en tareas pequeñas forma carácter y permite que Dios nos coloque en plataformas mayores de impacto. Resolver problemas cotidianos nos hace indispensables y abre puertas de autoridad y oportunidad para influir en más vidas. La constancia en lo humilde prepara para lo público y significativo. [45:59]
Youtube Chapters
- [00:00] - Welcome
- [00:19] - Propósito como problema
- [01:48] - Cosmovisión y experiencia
- [05:11] - Cuatro preguntas esenciales
- [06:08] - Origen: creados a imagen de Dios
- [07:07] - Nuevo nacimiento y salvación
- [12:48] - Destino eterno: camino por Cristo
- [17:55] - Identidad: criaturas y hijos en Cristo
- [36:18] - Propósito: solucionadores de problemas
- [45:59] - Fidelidad en lo pequeño y influencia
- [59:01] - Llamado a actuar y disponibilidad
- [60:47] - Oración y entrega final