Al comenzar este nuevo año, vuelve a poner como meta crecer en tu relación con el Padre, con el Hijo y con el Espíritu Santo. Dios ya preparó para ti realidades que aún no has visto ni imaginado; su amor te invita a caminar hacia ellas. No te acuses por lo que no lograste; 2025 quedó atrás y hoy se abre un comienzo fresco. La clave es decidir, desde adentro y con sinceridad, amarle y buscarle cada día. Esta decisión abre espacio para que las promesas de Dios tomen forma en tu historia. [01:54]
1 Corintios 2:9 — Lo que nadie ha llegado a ver u oír, y lo que ni siquiera ha pensado en su corazón, es precisamente lo que Dios tiene preparado para quienes le aman.
Reflection: ¿Qué promesa concreta de Dios te cuesta creer hoy, y cuál será el pequeño acto de amor y confianza que harás esta semana para abrazarla?
Antes de mirar el teléfono, ofrece a Dios tu primer saludo. Dile: “Buenos días, Padre; te invito a este día”, y pide la sabiduría del Espíritu Santo. Notarás la diferencia entre un día iniciado en su presencia y un día comenzado en automático. La oración abre la puerta y le da la bienvenida a tu situación; Jesús te anima a pedir para que tu gozo sea completo. Si un día te distraes, no te condenes; vuelve a empezar mañana con el corazón dispuesto. [12:37]
Juan 16:24 — Hasta ahora no han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría se vea plena.
Reflection: Mañana, ¿en qué minuto exacto, antes de cualquier otra cosa, te pondrás en pie o te arrodillarás para decirle a Dios tus primeras palabras, y cuáles serán?
Para crecer espiritualmente, decide leer y meditar la Biblia de forma constante. No necesitas grandes títulos; necesitas un corazón sencillo y tiempo apartado. Puedes empezar por Mateo o seguir un devocional, pero que la Palabra sea tu alimento diario. Cuando guardas y haces lo que lees, tu camino se encamina y se abren sendas de verdadero éxito según Dios. Hoy es un buen día para fijar hora y lugar y comenzar. [22:48]
Josué 1:8 — No apartes este libro de tus labios; piensa en él de día y de noche, cuidando vivir lo que enseña. Entonces tus pasos prosperarán y las cosas te saldrán bien.
Reflection: ¿Qué capítulo leerás hoy y a qué hora específica lo harás cada día de esta semana para meditarlo sin prisa?
Así como un bebé clama por leche, tu espíritu necesita la Palabra para vivir y crecer. Pídele al Espíritu Santo que te la explique, subraya promesas y anota lo que descubres. La transformación llega al meditar y aplicar, no solo al acumular información. Con esa disciplina sencilla, tu fe se fortalece y tu corazón sana. Pide esa hambre nueva y verás fruto. [27:03]
1 Pedro 2:2 — Como recién nacidos espirituales, anhelen la leche pura de la Palabra, para que, alimentados por ella, crezcan hacia la vida plena en Cristo.
Reflection: ¿Qué hábito concreto adoptarás para “desear” la Palabra (por ejemplo, apagar notificaciones, preparar tu Biblia abierta la noche anterior o anotar una sola idea clave cada día)?
Este año puedes decidir con disciplina volver una y otra vez a la oración y a la Palabra. Si fallas un día, no te sientas acusado: levántate y recomienza; la constancia vence. Cuando la Escritura te forma, te equipa para toda buena obra y enciende amor por quienes aún no conocen a Cristo. Desde una vida arraigada, hablarás con naturalidad de lo que Dios te ha dado y verás su gloria en lo cotidiano. Pide ser lleno y da el siguiente paso hoy mismo. [30:51]
2 Timoteo 3:16–17 — Toda la Escritura viene del aliento de Dios; enseña, corrige, nos encamina y nos entrena en justicia, para que la persona de Dios esté madura y lista para toda buena obra.
Reflection: ¿Con quién, de manera sencilla y respetuosa, compartirás esta semana una verdad que Dios te ha mostrado en su Palabra, y cómo lo harás (mensaje, café, llamada)?
A las puertas de 2026 se plantea una meta clara: crecer en la relación viva con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La promesa de 1 Corintios 2:9 —lo que ojo no vio ni oído oyó— se dirige a quienes aman a Dios, y se toma como una invitación a dejar atrás el año anterior sin culpa ni acusación, y a decidir hoy un nuevo comienzo. La responsabilidad es personal: nadie puede poner a Dios en primer lugar en lugar de otro. El crecimiento no sucede por accidente; comienza con decisiones pequeñas, sostenidas, y profundamente sinceras.
Dos prácticas sencillas, pero decisivas, marcan el camino. Primero, la oración como prioridad diaria. Antes del móvil, del café, del ruido, se anima a saludar al Padre, invitar al Espíritu Santo y pedir su sabiduría para el día. La oración abre puertas, trae dirección, y cumple la promesa de Jesús: pedir en su Nombre para que el gozo sea completo. En la vida cotidiana, incluso en pareja o en familia, este “primer saludo” a Dios establece un tono espiritual distinto para toda la jornada.
Segundo, la lectura y meditación de la Palabra. No hay sustitutos: sin Palabra no hay madurez. Leer, meditar y aplicar produce transformación tangible; se invita a empezar por Mateo, leer al menos un capítulo, hacer preguntas al Padre y permitir que el Espíritu revele. Herramientas como devocionales “Alegría Hoy” y “Tiempo con Dios/Arraigados en Dios” pueden ayudar a sistematizar el hábito. Josué 1:8 ofrece el patrón: meditar de día y de noche para caminar con dirección y ver buen éxito; 1 Pedro 2:2 llama a desear la Palabra como leche; y 2 Timoteo 3:16-17 recalca su poder formativo.
El crecimiento de la iglesia no depende primero de actividades, sino del compromiso directo de cada creyente con la Escritura: conocer la herencia, subrayar promesas, anotar revelaciones y vivirlas. La disciplina es clave; si fallas una semana, comienzas de nuevo, sin condenación. Con la Palabra encendida en el corazón, nace amor por los perdidos y el deseo de compartir a Cristo. Finalmente, se recibe con fe la proclamación profética para 2026 y se mira el año con expectativa de ver la gloria de Dios en la vida personal, en los hogares y en la comunidad.
Yo conozco personas que tienen 20, 30 años siguiendo al señor. Pero no leen la Biblia. ¿Cómo puedes tú cambiar tu vida o crecer? Tú nunca crecerás si tú no lees la palabra. Direct Tu única manera de alimentar tu espíritu y crecer y tener transformación en tu vida es cuando tú lees la palabra y le pides al espíritu santo que te la revele. Tú lees también muchos libros, te gusta leer, pero yo te doy un consejo de de todo corazón, lee la palabra.
[00:16:13]
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#LeeLaBiblia
a hacerlo práctico, ¿el reloj suena? Despertador me suena. Y ¿qué haces de verdad tú? A veces lo apago y otro poquito despertador y después agarras tu celular. Pero ese no es tiempo de tomar. Ese no es tiempo de leer los mensajes, leer los del WhatsApp. Les hablo a los solteros, a los que no están casados, a los jóvenes. Lo primero cuando te levantas en la mañana es, primeramente, buscar al señor.
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#DespiertaConDios
Si Jesús se vuelve realmente nuestra prioridad. Entonces, tú y yo tomamos la decisión, de verdad, de regalarle nuestro primer saludo al Señor. Es qué importante, como iglesia, nosotros entendamos esto. Y no el primer momento a mirar nuestro Nathal. Yo también tengo 1, no tengo nada contra el Hendí. Pero primeramente, siempre tomar esa decisión, primeramente, esa comunión con nuestro Dios.
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#PrimerSaludoAlSenor
Tal vez hemos hecho mucho tiempo esto una costumbre, entonces toca hacer algo para desacostumbrarnos a levantarnos a tomar el latte y levantarnos a saludar a nuestro dios a buscar al señor. Y el segundo punto para yo poder realmente crecer al nivel espiritual de comunión con dios Para nosotros poder realmente crecer, necesitamos leer la biblia. Tal vez tú has escuchado muchas veces de leer la Biblia, pero es así.
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#PriorizaLaPalabra
conocer tu herencia, empieza por el libro de Mateo. Lies an capitulo. Lea un capítulo, si es que no tienes mucho tiempo, lee un capítulo. Piensa en ese capítulo, medita en ese capítulo. Pregúntale al padre que te creó, ¿qué quieres con esa palabra? ¿Qué me quieres enseñar, Señor? Y el padre que no nos dejó solos ni huérfanos, nos mandó al espíritu santo, nos va a traer revelación a nuestro espíritu, y la palabra va a hacernos traer sanidad. Hay muchas maneras de leer, también tenemos los devocionales que podemos leer cada día.
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#LeeUnCapitulo
Tenemos que, para ese nuevo comienzo, tomar esa decisión. Y en una semana, tú puedes mirar, pude aplicarlo, pude hacer la decisión que tomé. Y si tú no lo lograste, no te sientas acusado, empiézalo de nuevo. Epiésalo de nuevo, empiézalo de nuevo hasta que lo logres. Decides, me levanto, lo voy a hacer de nuevo y lo voy a intentar hasta que lo logras.
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#EmpiezaDeNuevo
tú haces un balance para el año 20 25 pregunta es para ti y para mí. Dice, si haces un balance del año 20 25, ¿es mi relación, tu relación con el Padre, con el Señor Jesucristo y con el Espíritu Santo creció? Esa es la meta del evangelio, tu relación con ese Cristo vivo, más y más crecer. Tal vez creció realmente más, ese amor nos conquistó el señor, o un poquito. Y quizás tu relación estuvo sin crecimiento. te quedaste igual como muchos años tu vida con dios.
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#BalanceEspiritual2025
Si usted desea de verdad crecer, ven a mí, pregúntame, yo te quiero ayudar. Me alegro tanto de ver que los hijos de Dios, las personas, puedan crecer en el tiempo con Dios. Y yo le doy la garantía a cada 1 que, con la palabra de dios, tú y yo vamos a crecer. meditas en la palabra de dios, vamos a crecer. este año 20 26 al final de año vienen todos dice fue mi mejor decisión en el año 20 26 leer la palabra de Dios aleluya Gloria a Dios.
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#CreceConLaPalabra
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