Tap to unmute
Su gracia no se agota contigo, no se decepciona como tú temes, él te sostiene cuando ya no te puedes sostener. El contentamiento no significa estar en control de todo ni usar a dios para que las cosas salgan mejor. Está en conocer a Jesús, el que te amó primero, el que entró en tu fragilidad y no se apartó. Cuando tu corazón se aferra a él, puedes atravesar días buenos y días malos, sin romperte por dentro. No somos autosuficientes, somos hijos sostenidos por un buen padre y cuando entiendes eso, incluso en medio del caos, el alma encuentra descanso, porque el contentamiento no es una idea, es una persona.