Tap to unmute
Y entonces, la hospitalidad bíblica nos demuestra que tanto dios como nosotros deberíamos de ser hospitalarios, no porque tengamos algo bueno que recibir de otra persona, sino porque nosotros queremos replicar el mismo patrón que vemos en nuestro buen padre, porque queremos replicar la misma hospitalidad que hemos recibido de dios. El patrón bíblico para la hospitalidad no es que las personas que vayan a vayas a recibir te den algo, te beneficien en algo. El patrón bíblico para la hospitalidad es que tú ya has sido servido, has sido entrado en una casa, has sido hecho hijo de dios, por lo tanto, tú puedes recibir a otros dentro de tu hogar, dentro de tu casa.