Tap to unmute
Pero cuando yo oro y pareciera que no pasa nada, y oro y pareciera que dios no responde, ¿sí? Ahí es donde la oración se pone un poquito un poquito difícil, porque a veces tenemos necesidad y pareciera que dios está tomando su tiempo, ¿sí? Como que dios está tomando su cafecito y nos dice, sí, sí, déjame terminar con esto y ya te voy a atender, mi hijo, para que así lo sintiéramos, lo sentimos a besos, a veces y muchos, ¿saben? No oran por por falta de fe. No es que nos falte la fe, muchos dejan de orar por cansancio, por confusión o porque de alguna manera hasta se sienten un poco decepcionados en cuanto a la oración.